DESPEDIDA

Esta serie fotográfica, representa la perspectiva que tengo de los ancianos. La titulé: “Despedida” porque esa es la realidad. Sin embargo, no los vemos, no porque sean invisibles, si no porque ellos, al emprender su último viaje, de alguna manera, ya no desean ser vistos.
Debido a la rapidez con que va la gente, con que vamos quienes, creemos, aún tener un largo camino por recorrer, los ignoramos, pasamos de largo. Puede que ellos traten de ser imperceptibles, pero también puede que estén gritando para sus adentros, que estén pidiendo desesperadamente que los miren, que los vean hacer su retirada, que los vean una última vez, aunque sea por dos segundos, pero que los vean. Para así, dejar una huella de su existencia en nosotros.




















AMÉN - COSTA-GAVRAS


La II Guerra Mundial, es el acontecimiento que más vidas ha cobrado a lo largo de la historia. Miles de judíos fueron perseguidos y asesinados por el simple hecho de ser judíos. Durante el papado de Juan Pablo II, la iglesia católica pidió disculpas por no haber intervenido directamente en el genocidio de la II Guerra. Sin embargo, aún existen muchas preguntas por resolver, como: ¿Qué clase de favores hacía el gobierno nazi a la iglesia católica como para que esta se haya mantenido en silencio? ¿Cuál fue la verdadera relación entre estas dos organizaciones?

La película de Costa-Gavras, muestra el esfuerzo de un miembro de la SS y de un sacerdote católico por parar el genocidio. Ellos fueron personas que lucharon por que la verdad sea sabida. Buscaron ayuda en sus respectivas iglesias, pero ninguna de estas los ayudó, sencillamente, cerraron los ojos ante la tragedia de otras personas. En ese momento, Pio XII era la cabeza del Vaticano. Él tenía el poder de mover a toda la comunidad católica a favor de los judíos y no lo hizo. Siempre será más fácil mantenerse al margen, como quien dice, si no nos afecta pues no nos importa.


La lucha de los protagonistas saca a flote el hecho de que no todas las personas que dicen creer en Dios siguen sus “mandatos” (amar al prójimo como a uno mismo). Tampoco, todos los alemanes estaban a favor de Hitler y no todos estaban de acuerdo con sus órdenes. Hubo quien se sublevó, terminó muerto, pero por lo menos no permaneció en silencio.


Amén, es una película que nos demuestra que muchas veces nos quedamos callados por miedo a salir perjudicados. Muchas veces las personas profesan algo, pero cuando llega el momento de seguir sus principios, se quedan calladas. Prefieren no involucrarse. Sin embargo, no podemos meter en un mismo saco a todos, porque como se ve en la película, siempre existirán unos cuantos que lucharan por lo justo.
Nos damos cuenta, mediante el ejemplo de Kurt Gerstein (químico de la SS) que se puede investigar y lograr obtener óptimos resultados. No obstante, si estos conocimientos son usados erróneamente pues entonces no habrá servido de nada. El ser humano tiende a caer en ese mismo error una y otra vez. El conocimiento ha sido usado para la destrucción del ser humano por parte del mismo ser humano. Hemos llegado a una “paz” basada en el miedo, no entramos en guerra porque sabemos que nuestro adversario tiene mejores armas. Entonces, creamos unas más destructivas y así, todo por demostrar quién es el más poderoso.

Igual que en el cine neorrealista, se puede concluir, que la sociedad siempre terminará aplastando a estos pocos que luchan, mientras sigan siendo la minoría. Cuando sea la mayoría la que luche con convicción, solo entonces, lograremos salvar el mundo en el que vivimos. Podremos salvarlo de la ignorancia y la injusticia. No siempre triunfará el justo, pero por lo menos será derrotado sabiendo que luchó y que no se quedó callado ante la injusticia.